Profesor de primaria de profesión, François-Régis Croisier pasó varios años con el grupo St. Augustine, publicando dos EP y dos álbumes en el sello Kütu Folk de Clermont-Ferrand, que destilaban su amor por la Americana y el pop. Después tomó el timón de Pain-Noir, un proyecto basado en los exigentes fundamentos del folk americano, pero con letras en francés. En 2015, con la ayuda de Olivier Pérez, del grupo Garciaphone, grabó su primer álbum homónimo en la intimidad de su casa en apenas quince días.