Conferencista, influencer, actor y conductor de televisión.
El autoengaño es un misterioso proceso mediante el cual nos cubrimos los ojos porque no nos gusta lo que vemos en el espejo. Es incómodo enfrentar a nuestro verdadero yo y, por eso, evitamos el autoexamen, enfocándonos en otros, a quienes creemos que tienen los “verdaderos problemas”. Sin embargo, la autoevaluación es lo único que nos permite encontrarnos con la gracia de Dios. Cuando tenemos ese encuentro sincero con nosotros mismos, nos volvemos más humildes, nos liberamos del autoengaño, herimos menos a nuestros seres queridos, descansamos en la certeza de que Dios nos ama pase lo que pase y aprendemos a confiar más en Él.
13/7/26 • 82:45
Dios tiene la capacidad de tomar tus mayores errores y tus heridas más profundas, y usarlos para convertirte en Su mensajero... siempre que dejes de esconderte detrás de una máscara. Para desarrollar un verdadero apego divino, tienes que ser brutalmente honesto, como la mujer samaritana. Ella tuvo que confrontar su propia historia, su soledad y su rechazo para poder establecer una conexión real con el Señor. Sólo cuando decidas apegarte al Padre -de verdad y sin reservas- podrás sanar y recuperarte de las heridas que arrastras desde la niñez.
6/7/26 • 73:18
Alguna vez te has preguntado: “¿Cómo se escucha la voz de Dios?” La clave está en sintonizar Su voz. Dios siempre está hablando; en Su amor constante, Él nunca guarda silencio. Sin embargo, somos nosotros quienes en ocasiones no logramos escucharlo, abrumados por el ruido y a las distracciones de la vida diaria. Por eso, necesitamos volver a la quietud de Su Presencia. Es en la convivencia diaria con La Palabra de Dios donde nuestro oído espiritual se afina y nuestro corazón aprende a sintonizar y a reconocer Su voz. Su Palabra nos va a sostener en los momentos difíciles y nos revelará el camino por el cual debemos andar.
29/6/26 • 43:40
La depresión no tiene por qué aplastarnos ni dominarnos. Si estamos sumidos en la oscuridad de la desesperación o al borde del agotamiento, escuchemos con atención: puede que oigamos a Dios llamándonos con un susurro para rescatarnos del pozo; no estamos condenados a quedarnos allí. Necesitamos abrir nuestro corazón para experimentar otra vez Su Presencia y permitir que Su Palabra renueve nuestra alma cansada. Recordemos que el Señor nos ama y le fascina restaurar a quienes tienen la mente quebrantada.
22/6/26 • 75:01
Nínive es el lugar al que Dios nos llama y al que no queremos ir. Es una asignación difícil en la que el Señor tratará con nuestro carácter. Podemos ir directamente a Nínive, o podemos dejar que sea Él quien nos lleve hasta allí, pagando un precio. Recuerda que Jonás eligió ir a Tarsis y fue tragado por una ballena que lo regresó a su camino a Nínive. Nuestra rebeldía nunca hará que Dios modifique Su plan para nosotros. Él quiere ahorrarnos el precio del pasaje, el millaje extra. Procuremos entonces obedecerle de inmediato, sin reservas, para no alejarnos de Su favor ni de Su cobertura.
15/6/26 • 81:04
La doctrina externa no altera lo interno; nuevos hábitos no hacen nueva al alma. No se puede hacer de un gato un camarero. Si queremos cambiar de verdad, debemos nacer de nuevo, fortalecidos en el extraordinario amor de ‘cisne negro’ de Jesús. Dejemos de comportarnos, ante los abatares de la vida, como torpes colibríes que revolotean y chocan contra el cristal de una ventana buscando escapar, ignorando que Dios solo quiere guiarnos hacia la salida. ¡Un mensaje para atesorar!
8/6/26 • 74:58
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1/6/26 • 51:12
El centro de la vida cristiana debe ser el hogar, no nuestras organizaciones religiosas ni los sistemas eclesiásticos. Sin embargo, la mayoría de los cristianos aprende sólo de los libros de la Biblia, olvidando que conocer al Jesús “del burrito”, no es conocer a Cristo. Los evangelios son apenas el punto de partida de una relación dinámica y orgánica con el Señor. Hoy necesitamos una nueva generación de cristianos que entienda que la Iglesia gira alrededor de una Persona: un Cristo vivo. ¡Él vive dentro de nosotros! Un mensaje confrontador.
25/5/26 • 82:32
Hoy en día, nuestra cultura evangélica se ha vuelto colérica e intolerante. Con frecuencia nos herimos unos a otros y, en nuestro celo desmedido, caemos en discusiones infantiles cargadas de amargura y odio hacia nuestros semejantes. La realidad es que, si no somos capaces de escuchar una idea contraria sin ofendernos, sin juzgar, y sin recurrir a etiquetas fáciles para defendernos, es porque aún somos como niños inmaduros, incapaces de tener ideas y convicciones espirituales propias. Recordemos que Dios nos ha llamado a aborrecer el pecado, pero nunca a dejar de amar al pecador.
18/5/26 • 79:55
La presencia de Dios ya no habita en un tabernáculo en el Sinaí ni en un templo en Jerusalén. En lugar de eso, Dios ha elegido morar en una famlia común, en personas tercas y fallidas; en gente como tú y como yo. Recordemos que Él prefirió escribir la misión de su evangelio sobre la arena, y por eso optó por confiar en nosotros para propagar el mensaje de las buenas nuevas. El Señor nos escogió, no por nuestra perfección, sino a pesar de nuestras limitaciones. Y cuando no tengamos todas las respuestas, cuando la duda nos alcance y las palabras no sean suficientes, bastará con decir: “No sé, sólo puedo decir que era ciego y ahora veo”.
11/5/26 • 81:05
En lugar de ser “la sal de la Tierra y la luz del mundo”, en ocasiones terminamos viviendo como en un “invernadero controlado”, movidos por el temor a contaminarnos con quienes no comparten nuestra fe. Sin darnos cuenta, nos apartamos del mundo y nos aislamos en nuestro refugio del miedo. Sin embargo, si no somos capaces de amar a todas las personas, debemos preguntarnos si en realidad hemos comprendido el evangelio de Jesús, quien no dudó en acercarse a los pecadores. Recordemos que hemos sido llamados a usar las «armas de la gracia» para tratar con amor y respeto incluso a quienes piensan distinto o se oponen a nosotros.
3/5/26 • 73:37
Pocas personas en la historia han tenido éxito al llevar la búsqueda de satisfacción personal hasta sus últimas consecuencias. La realidad es que ni la fama, ni las riquezas, ni las adicciones, ni el sexo conducen a una vida verdaderamente feliz. Recordemos que sólo tenemos una oportunidad en esta vida, no hay ensayos. Estamos de paso, y algún día nos iremos. Construyamos nuestros castillos de arena con corazón de niño, para que, cuando la marea suba y se los lleve, podamos tomar la mano de nuestro Padre e irnos felices a casa.
27/4/26 • 72:13
A veces, caminamos de prisa rumbo a la iglesia para asistir a la reunión, cumplir con el ritual, recitar nuestro credo y dar nuestra ofrenda; pero nos olvidamos de aquel al que vimos sufrir en el camino. Nuestros ojos dejan de ver al necesitado porque están ocupados contando hierbitas. Recordemos que la misericordia es el epicentro del mensaje divino. Unas manos sucias por ayudar al prójimo son la mejor ofrenda para el Señor. ¡El verdadero servicio a Dios ocurre al borde del camino y no dentro de las paredes de la iglesia!
20/4/26 • 75:40
Nuestro Padre busca adoradores que le adoren en espíritu y verdad; sin embargo, en ocasiones no le damos atención al espíritu porque estamos distraídos con nuestras emociones y sentimientos. Con frecuencia somos presa del cansancio, las preocupaciones, los temores, o las costumbres religiosas y culturales. Pero un espíritu bien alimentado, le da órdenes al cuerpo y al alma. Recuerda que el Señor es paciente y quiere acercarse a nosotros. Seamos creyentes dirigidos no por el cuerpo ni por el alma, sino por el espíritu en comunión con el Espíritu Santo.
13/4/26 • 57:45
Tu domingo de resurrección está más cerca de lo que imaginas. Mientras tanto, permanece fiel en tu sábado, recordando cuál fue tu “última orden”. Aférrate a esa palabra y no te muevas de ahí. Haz tuya la declaración del rey Leónidas y sus espartanos: “Aquí morimos, obedientes a una última orden". No importa la incertidumbre. Dios no siempre nos revela el proceso, pero siempre cumple Su propósito. Tú sólo tienes que resistir en fe, sabiendo que, a Su tiempo, llegará tu domingo de resurrección.
6/4/26 • 66:31
¿Te imaginas qué habrías hecho si hubieras formado parte de la multitud que clamaba y adoraba a Jesús el Domingo de Ramos? Todos, en algún momento, podemos ser como esos “fanáticos de un solo día”: personas que arrojaron palmas al paso de Jesús, esperando que Él hiciera lo que ellos querían, cuando y como ellos querían, y que, una semana después, desearon su muerte en la cruz. Un mensaje para reflexionar y tomar la decisión de llevar nuestra cruz y seguir al Señor, incluso en los momentos difíciles, cuando aún no hemos recibido Su respuesta.
30/3/26 • 68:07
Tanto en la iglesia como en la vida, podemos tener una gran actividad, pero poco crecimiento y movimiento espiritual. Sin una visión clara, terminamos a la deriva y nuestra motivación disminuye. El querer hacer todo, termina sofocando y estrangulando nuestro tiempo. Por eso, es fundamental reconocer que no todo tiene la misma importancia y enfocarnos en lo que realmente importa. Debemos aprender a simplificar nuestra vida, para dirigir nuestro corazón, nuestras energías, nuestro tiempo y nuestros recursos hacia quienes aún no tienen a Cristo. Esa es la mejor manera de alinear lo que hacemos con aquello que Dios quiere que hagamos.
23/3/26 • 81:45
Nuestra vida suele avanzar en la dirección de nuestros pensamientos más dominantes, ya sean positivos o negativos. Cuando nuestro diálogo interior se llena de negatividad, poco a poco puede convertirse en la raíz de conflictos emocionales, sociales y hasta conductuales. Pero Dios nos ha dado una herramienta poderosa para enfrentar esa negatividad: la capacidad de elegir lo que pensamos. Si llenamos nuestra mente con pensamientos que nos acerquen al Señor, podremos formar nuevos patrones mentales que transformen nuestro diálogo interior y renueven nuestra manera de vivir. ¡Un mensaje poderoso!
15/3/26 • 72:01
Muchos cristianos ven los problemas de salud mental como un estigma y suponen que quien los padece tiene una debilidad espiritual. Sin embargo, la ansiedad, la depresión o la tristeza no son pecados; son señales de alerta que revelan heridas, cargas o luchas internas que necesitan atención y cuidado. Cuando nuestra mente colapsa, no significa que nuestra fe ha fallado. Más bien, es señal de que tenemos que depositar nuestras cargas en las manos del Señor. Es el tiempo de elevar una oración sincera, de hacer una pausa para permitir que Dios haga lo que solo Él puede hacer y de agradecer y alabarle, confiando en que Él sigue obrando en nosotros aun antes de que podamos ver Su provisión.
9/3/26 • 68:53
Vivir un trauma puede ser una experiencia profundamente angustiante, caótica y dolorosa que muchas veces nos lleva a aislarnos y a levantar barreras para proteger el corazón. Sin embargo, el camino hacia la sanidad comienza cuando somos honestos con nosotros mismos y reconocemos ese dolor que aún nos afecta. El Señor nos invita a dejar atrás la postura de víctima y a abrazar la poderosa actitud del resiliente, enfrentando el dolor con fe. Al hacerlo, aprendemos a confiar más profundamente en Dios y permitimos que Él sane nuestras heridas. Los traumas que hemos atravesado pueden transformarse en diamantes cuando los ponemos en las manos del Señor.
2/3/26 • 75:39
Millones de cristianos gastamos tiempo y energía esperando que Dios nos revele Su voluntad, quizás porque queremos librarnos de nuestra responsabilidad en vez de actuar y tomar decisiones importantes. La oración y la búsqueda de la voluntad de Dios serán eficaces sólo cuando dejemos de usarlas como sustituto al sentido común. Cuando usamos a Dios para justificar nuestra indecisión, terminamos espiritualizando nuestra inmadurez. Dejemos de manipular el nombre de Dios para validar nuestros miedos. No esperemos hasta que el sufrimiento de la vida nos obligue a atravesar una puerta que la sabiduría nos invita a elegir ahora. Seamos personas sabias, caminemos con fe y entendimiento y terminemos, de una vez por todas, con el viejo y peligroso “Dios me dijo”.
23/2/26 • 77:01
Cuando nos negamos a perdonar a quienes nos han ofendido, con frecuencia vamos por la vida inventando calumnias, asignando apodos, levantando muros y reclutando cómplices para alimentar nuestro odio. Pero Jesús no nos dio opción: nos ordenó amar no sólo a los extranjeros y a los pecadores, sino también a quienes son nuestros adversarios. Él vinculó el perdón que recibimos del Padre con el perdón que otorgamos a los demás. Nos guste o no, estamos llamados a amar... ¡incluso a nuestros enemigos más cercanos!
16/2/26 • 82:47
A los férreos defensores de la ley, les escandalizaba que Jesús se sentara a comer con prostitutas de burdel, comerciantes de dudosa reputación, adúlteros, ladrones, y fornicarios. No entendieron que esto no implicaba que Él aprobara sus malas obras, sino que deseaba estar cerca de ellos para, precisamente, liberarlo de ellas. Hoy sigue siendo fundamental que los cristianos entendamos que estar cerca del pecador no significa relativizar su pecado, sino amarlo para que Cristo lo redima. Si nuestra mesa sólo admite a los “correctos”, quizá no se parece tanto a la de Jesús. Él no levantó muros; extendió la mesa. ¿Y nosotros?
9/2/26 • 76:00
La fe en Dios no es un seguro contra la adversidad; los días difíciles llegarán y exigirán decisiones de fe. Y cuando todo a nuestro alrededor intente quebrar nuestra alma, el Señor será nuestra roca para mantenernos en pie. Él conoce nuestro dolor y no nos juzga por estar atravesando un desierto. Así que no te preguntes por qué estás pasando una tormenta; pregúntate para qué. No te rindas. El mismo Dios que permite la prueba es el Dios que te sostendrá hasta el final. ¡Confía en Su plan de entrenamiento!
2/2/26 • 72:12
En medio de todos los contratiempos e infortunios, Dios está ordenando lo mejor para nuestro futuro. Cada cosa que ocurre en nuestros días está diseñada para acercarnos más a Él y a nuestro propósito. Quizá hoy sientas que estás en el pozo; tú y tu familia, rodeados de fracasos y frustraciones, encarcelados en su propia versión de la cárcel egipcia. Pero Dios ve a un guerrero en ti y hoy te dice: tu familia necesita a un José. Atrévete a ser un mensajero de gracia en un día de rencores y revanchas; un firme eslabón en la cadena de fe. ¡Un mensaje retador!
26/1/26 • 73:06
Hoy en día, la exposición constante a estímulos emocionales a través de las redes sociales está adormeciendo nuestra compasión y encogiendo nuestro amor por los perdidos. Cuanto más vemos situaciones de sufrimiento, más difícil se vuelve preocuparnos y hacer algo al respecto. Tristemente, esto resulta en personas que quedan sin alimentar, gente confundida sin aconsejar y gente perdida sin alcanzar. La compasión verdadera siempre exige acción concreta. Cada acto de generosidad que realizamos desata un efecto dominó que puede cambiar el curso de la historia y, en el proceso, transformar nuestro propio corazón.
19/1/26 • 70:45
Nuestra vida es una historia hábilmente escrita por el Gran Autor, quien obra para darnos un final grandioso, tal como lo hizo con Ester y Mardoqueo. Así que, si hoy vives bajo la sombra de algún Amán, si sientes que la desesperanza asfixia tu alma y te quita las ganas de vivir, no olvides que estás aquí por una razón. Darse por vencido no es una opción; tu vida es parte de una asignación divina. Fuiste puesto aquí a propósito y con un propósito. ¡Has sido creado por el Padre precisamente para un momento como éste! Un mensaje para atesorar.
12/1/26 • 78:44
No todos vemos los problemas de la vida de la misma manera. Algunos enfrentamos sus retos con miedo; otros con fe en un Dios que nos conoce y nos cuida. La decisión es de cada uno de nosotros. Si anhelamos alcanzar nuestro propósito de vida, nuestro llamado más alto, no escuchemos a los incrédulos ni a los pesimistas tóxicos. Enfrentemos nuestros temores con valentía y con la fortaleza de espíritu que mostraron siempre Caleb y Josué, sabiendo que no estamos solos en las batallas. ¡El Señor pelea por nosotros!
5/1/26 • 68:19
Una mayor gratitud no es el resultado de adquirir más cosas, sino de tener mayor conciencia de la presencia de Dios y de Su bondad. En muchas ocasiones, la gracia de Dios actúa en nuestras vidas, pero estamos tan ocupados quejándonos por lo que no tenemos que olvidamos agradecer por lo que sí hemos recibido. Sin embargo, no podemos ser adoradores genuinos si no tenemos memoria. Cada vez que enfrentamos una crisis, cada vez que un enemigo se acerca, debemos subir a la montaña para recordar y agradecer todos los milagros que el Señor nos ha concedido. ¡La ingratitud muere cada vez que recordamos!
28/12/25 • 63:33
El relato bíblico de la primera Navidad es sencillo y austero, muy distinto al “espíritu de la Navidad hollywoodense” que solemos celebrar, lleno de luces, regalos y consumo. No hay espectáculo ni adornos, sino una escena humilde que contrasta con nuestra festividad moderna, muchas veces blanda y mercantilista. Las Escrituras nos recuerdan que la Palabra de Dios entró al mundo en el llanto de un bebé. Por eso, en esta temporada, los cristianos estamos llamados a hacer una pausa y volver al verdadero significado de la Navidad.
21/12/25 • 37:03